El liderazgo y la COVID-19: Aprovechar el poder de nuestra Alianza

Dr Faith Mwangi Powell. Photo: Girls Not Brides

El liderazgo no se pone a prueba cuando las aguas están tranquilas, los informes a donantes se entregan a tiempo y nuestro saldo bancario tiene buen aspecto. El verdadero liderazgo se pone a prueba en tiempos de crisis. La forma en que nos comportamos y actuamos durante una crisis determina nuestro liderazgo y podemos ser duramente juzgadas tanto por lo que hacemos como por lo que dejamos de hacer.

Ni siquiera en nuestras fantasías más descabelladas, como líderes que evaluamos el riesgo de nuestra organización, podríamos habernos preguntado: ¿cómo hará frente nuestra organización a una pandemia de alcance global? Pero como es bien sabido, el 11 de marzo de 2020, el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la Organización Mundial de la Salud, declaró a la COVID-19 una pandemia global, transformando en lo más fundamental la manera en que vivimos nuestras vidas.

A medida que esta realidad avanza, el número de infecciones aumenta y las palabras “confinamientos”, “toques de queda” y “distanciamiento físico” forman parte de un nuevo lenguaje compartido, decir que nos enfrentamos a una “nueva normalidad” es un enorme eufemismo.

El mundo, tal como lo conocemos, se ha transformado. Para quienes tenemos suerte, gran parte de nuestra vida se desarrolla ahora en línea, y tecnologías como Zoom se han convertido en nombres familiares, al grado que, debido a las restricciones de viaje, lamentable y trágicamente, tuve que enterrar a mi propia madre a través de dicha plataforma el 31 de marzo.

Hace seis meses, nunca hubiera imaginado estar donde estoy ahora. Me uní a Girls Not Brides como directora general en septiembre de 2019, trasladándome de Nairobi a Londres para asumir el liderazgo de esta increíble organización. Con más de 1,400 organizaciones miembro en más de 100 países, fue una tarea a la vez emocionante y abrumadora. No obstante, sigo sacando fuerza de nuestra membresía, o lo que yo llamo el poder de la alianza; un poder que, como líderes de nuestras propias organizaciones y como membresía de esta Alianza, debemos aprovechar y explotar, convirtiéndonos en un sistema de apoyo mutuo.

Tuve la suerte de visitar Rajastán en febrero de este año, donde me reuní con organizaciones miembro de la Alianza Nacional en dicho estado, Girls Not Brides Rajasthan. Durante los últimos meses han sido fuente de valor y apoyo para las colegas en la India y en nuestras oficinas de Londres, a pesar de los desafíos que esta pandemia plantea a quienes trabajan para abordar con los matrimonios y las uniones infantiles, tempranas y forzadas en el país. Arvind Ohja, nuestro coordinador nacional en Rajastán, que trabaja con la organización Urmul Trust, ha continuado enviando mensajes de buena voluntad, actualizaciones e historias alentadoras, que han avivado mi determinación de continuar con nuestros esfuerzos para abordar los matrimonios y las uniones infantiles, tempranas y forzadas, incluso en medio de esta pandemia.

Así pues, queridas y queridos miembros, colegas y aliados, naveguemos por esta situación conjuntamente porque, a medida que el futuro se despliega y nos instalamos en nuestra nueva normalidad, aunque hayamos desarrollado algunos recursos prácticos sobre lo que podemos hacer durante este periodo, aún no disponemos de un manual o una guía práctica para hacer frente a esta pandemia.

Como personas, nos tenemos las unas a las otras, y necesitamos vivir un día a la vez, haciendo planes a corto plazo y previendo lo mejor posible a mediano y largo plazos, porque no se sabe cuánto tiempo llevará encontrar una solución a todo esto. ¿Serán unos pocos meses? ¿Se quedará entre nosotros por muchos años? No hay manera de saberlo. Pero lo que sí sé es que esto también lo superaremos.

Mientras continuamos, y con el afán de motivar, quiero compartir algunos consejos sencillos que han contribuido a que cada día como líder de Girls Not Brides sea un poco mejor que el anterior.

He descubierto que, en lugar de insistir en el resultado final, es mejor centrarse en aquello que podemos controlar, aquí y ahora. Para mí esto se resume en:

  1. Ser flexible. Permita un horario de trabajo flexible, ya que las integrantes del equipo tienen que ocuparse también de las actividades de cuidado, incluyendo a quienes no están asistiendo a la escuela o lo están haciendo vía virtual. Si es posible, conceda tiempo extra para que puedan enfocarse en eso. Un día o dos de licencia para no trabajar pueden elevar el ánimo del equipo considerablemente.
  2. Reportarse y mantenerse en contacto. Mantenga contacto frecuente con las personas integrantes del equipo y evalúe su estado de ánimo. Brinde orientación hacia recursos de apoyo cuando lo considere apropiado. Este tiempo de encierro puede ser desconcertante, sobre todo para las personas que viven solas o no están acostumbradas a trabajar desde casa. Manténgase en contacto con sus colegas, familiares y amistades a través de Jitsi, Zoom, WhatsApp, Skype, SMS, Signal, teléfono; utilice cualquier medio que tenga a su disposición.
  3. Manejo de información falsa. Desaconseje el intercambio aleatorio de información entre el equipo, ya que esto puede provocar miedo y confusión innecesarios. Organice un equipo de trabajo para evaluar y compartir información veraz y asegúrese de que las vías de comunicación en su organización sean claras.
  4. Revisar la carga de trabajo del equipo. Es momento de poner manos a la obra, así que evalúe la carga de trabajo del equipo y compártala, en la medida de lo posible, para poder distribuir las tareas de forma equitativa y apoyarse mutuamente.
  5. Mantenerse saludable. Desarrolle hábitos que estimulen su bienestar físico y mental; coma bien, haga ejercicio, medite: lo que sea que le funcione. Esto también servirá para combatir el miedo y el pánico.
  6. La gratitud eleva el alma, así que recordemos que nuestros gobiernos y el personal que está trabajando en la primera línea están luchando duro para mantenernos a salvo. Seamos agradecidas con ellas y ellos, y también recordemos agradecer a nuestro equipo por el gran trabajo que están haciendo en estos tiempos inéditos.

Finalmente, recuerden que también superaremos esto. Miremos al futuro con esperanza y mantengamos el enfoque en nuestra misión compartida de trabajar por un mundo sin matrimonios ni uniones infantiles, tempranas y forzadas.