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La Asamblea Mundial de la Salud reconoce que debemos abordar el matrimonio precoz. Ha llegado el momento de que la OMS actúe

¿Qué significa el debate de la semana pasada sobre el matrimonio precoz y los embarazos de adolescentes en la Asamblea Mundial de la Salud para las adolescentes del mundo en desarrollo? ¿Y qué puede hacer la OMS para apoyarlos?

El 25 de mayo de 2012, uno de los organismos de salud mundial más creíbles y respetados del mundo celebró un debate sobre el matrimonio precoz y los embarazos de adolescentes y jóvenes. La discusión en la Asamblea Mundial de la Salud, un organismo que determina las políticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), reconoció formalmente que debemos actuar en todos los sectores de la salud si queremos lograr una reducción del matrimonio precoz y salvar las vidas de millones de madres jóvenes.

El matrimonio precoz y el embarazo en la adolescencia están estrechamente relacionados. Las niñas novias a menudo son presionadas para que demuestren su fertilidad poco después del matrimonio y las consecuencias pueden ser peligrosas. La OMS encuentra que las complicaciones en el embarazo y el parto son la principal causa de muerte en niñas de 15 a 19 años en el mundo en desarrollo.

¿Qué pasó en la Asamblea Mundial de la Salud?

A la Asamblea Mundial de la Salud anual asisten todos los países miembros de la OMS. Todos los Estados Miembros de las Naciones Unidas pueden ser miembros de la OMS, así que, sea de donde sea, es probable que su país estuviera representado en la Asamblea de la semana pasada.

En la Asamblea, casi 30 países de las seis regiones de la OMS hablaron durante el debate. Muchos destacaron las consecuencias sociales y sanitarias perjudiciales del matrimonio precoz para las adolescentes, sus familias y comunidades. También acogieron con satisfacción un informe presentado por la secretaría de la OMS - “Matrimonios precoces, embarazos de adolescentes y jóvenes” - y las Directrices de la OMS sobre la prevención de embarazos precoces y malos resultados reproductivos en adolescentes de países en desarrollo.

Una de las recomendaciones formuladas en las Directrices es reducir el matrimonio antes de los 18 años. Como parte de este esfuerzo, las Directrices instan a los líderes políticos y comunitarios a formular y hacer cumplir las leyes y políticas para prohibir el matrimonio de niñas menores de 18 años.

El informe de la Secretaría de la OMS también pide que se tomen medidas para influir en las actitudes de la familia y la comunidad relacionadas con el matrimonio precoz y hacer más para mantener a las niñas en la escuela, tanto a nivel primario como secundario. La OMS también recomendó la implementación de educación sexual y un mejor acceso a anticonceptivos para los adolescentes, así como la censura del sexo forzado, para abordar el matrimonio precoz y los malos resultados de salud materna de las adolescentes.

¿Por qué importa esto?

Es muy importante que la OMS lidere los esfuerzos para abordar tanto el matrimonio precoz como el embarazo en la adolescencia. Según sus propios hallazgos, en los países de ingresos bajos y medios, los nacidos muertos y la muerte en la primera semana y mes de vida son un 50% más altos entre los bebés nacidos de madres menores de 20 años que entre los nacidos de madres de 20 a 29 años. . Cuanto más joven es la madre, mayor es el riesgo para sus hijos.

Al tomar nota del informe de la OMS sobre el matrimonio precoz y el embarazo en la adolescencia, y al debatir los dos temas juntos, los delegados en la Asamblea Mundial de la Salud reconocieron que la asociación y la acción en todos los sectores son vitales para lograr mejores resultados de salud para las adolescentes y sus hijos.

El fuerte apoyo de la Asamblea Mundial de la Salud también puede ayudar a impulsar la inversión hacia más programas para prevenir el matrimonio precoz y proporcionar a las niñas que ya están casadas información que les salve la vida.

Entonces, ¿qué sigue?

El debate en la Asamblea Mundial de la Salud fue un paso bienvenido, pero la OMS debe hacer más para que el tema del matrimonio infantil sea una prioridad en su agenda. Solo entonces las palabras se traducirán en acciones para las chicas que más lo necesitan.

Como señaló la Secretaría de la OMS en su informe, los adolescentes enfrentan obstáculos importantes para acceder a los servicios de salud. Este es particularmente el caso de las niñas casadas que a menudo están aisladas de su propia familia, se ven obligadas a abandonar la escuela o no tienen voz en su relación con los maridos mayores.

La OMS puede hacer mucho para superar estos obstáculos, por ejemplo, ayudando a los gobiernos nacionales donde prevalece el matrimonio infantil a capacitar a los trabajadores de la salud sobre cómo llegar a las niñas novias, haciendo que los centros de salud sean amigables para los adolescentes y sensibilizando a las comunidades sobre los riesgos del matrimonio precoz.

Más de 60 millones de mujeres de entre 20 y 24 años se casaron antes de los 18, calcula la OMS. Ante la mayor generación de adolescentes de la historia, es fundamental actuar ahora para reducir ese número. Como organismo influyente que puede tener un impacto directo en los resultados de salud del país, es hora de que la OMS tome la iniciativa para poner fin al matrimonio infantil.